Tanto la calidad del producto como la de los proveedores y la de los procesos productivos se evalúan de forma continua a través de un completo cuadro de indicadores, con el fin de identificar las áreas de mejora potencial. Un exhaustivo plan de auditorias internas garantiza la revisión de todos los procesos, desde los productivos hasta los de personal, generando así el conocido ciclo completo de Mejora Continua PLAN-DO-CHECK-ACT.
La mejora continua enfocada a producto combina además otras herramientas como los Análisis Modales de Fallos y Efectos (FMEA) en sus diferentes etapas de diseño y proceso, derivando en planes de autocontrol, ayudas visuales y otros cuyo principal propósito es garantizar la máxima calidad de producto


